Ella dice que su vocación cambió radicalmente un día en la oficina. Una compañera besó la foto de su hija, a la que hoy no vería, a la que tantas ausencias había dedicado, a la que tantas horas había mirado en ese trozo de papel como si fuera una extraña.
Descubre más desde Carlos Alameda
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.