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Ya está disponible en preventa mi nuevo libro. Un manual con el que crear contenidos didácticos con la Inteligencia Artificial pero sin perder el criterio. Ya sabes que a mí no me gusta darle a la IA mis tareas y pensar que todo ha quedado perfecto sin aplicar el pensamiento crítico y modificar lo necesario hasta que todo quede al nivel de calidad que preciso. Y como sé que a ti te pasa igual, he creado esta pequeña guía.
En este material, entro en profundidad en mi propia experiencia creando infografías, presentaciones, resúmenes visuales y actividades interactivas para mis clases. Lo hago con herramientas que me dan el mayor nivel de fiabilidad posible. Es decir, no uso Chat GPT. Prefiero Gemini Notebook y sabrás la razón dentro del libro o visitando mi canal de YouTube.
De momento, lo importante es que sepas que esta guía te va ayudar a:
En el último capítulo, realizarás un ejercicio de aplicación real. Saldrás del manual con tu primer material didáctico profesional terminado, perfecto para usar mañana mismo en el aula.
El lanzamiento del libro de tapa blanda está previsto para el próximo martes 4 de agosto d2 2026. Pero ya está disponible en preventa el libro electrónico.

En una redacción, a veces, es difícil encontrar una persona de la empatía y valía emocional de Manuel Gómez, siempre te recibía con una sonrisa independientemente de lo bien o mal que nos estuviera yendo ese día. Gracias a Dios, he sido un afortunado y me he encontrado muchos compañeros como él, pero Manuel tenía algo especial.
Para mí fue, al principio, ese presentador en el que podía confiar, quien por muy apurados que fuéramos para entregar una pieza, siempre nos recibiría con su amabilidad y sus ganas de contar buenas historias.
Pero lo mejor de todo es que, con el tiempo, se convirtió en un amigo. Alguien que, incluso en esta extraña época en la que vivimos, estaba dispuesto a darte su mayor tesoro: su tiempo.
Quizás, al principio, no intuí el aprecio y la amistad que desarrollaríamos. Pero tras los acontecimientos a los que tuvimos que enfrentarnos, lo vi claro.
Poco después de superar la dura situación económica y personal a la que vivimos en el medio en el que nos conocimos, Manuel Gómez vino a la presentación de mi primera novela: Najjar, dibújame en pólvora.
Un relato que usa la ciencia ficción como trasunto de mi experiencia cubriendo la información sobre la primavera árabe.
Cuando lo vi, en el recibidor de la embajada de Egipto en España, no me lo podía creer. Sabía que andaba en mil proyectos, preocupado, como los demás, de seguir viviendo de su vocación: presentar informativos, dar coherencia a una realidad cada vez más inasible.
Y, sin embargo, había hecho lo que habría hecho un amigo: una pausa para acercarse, un lapso en su preciosa, y ahora sabemos que corta vida, para ir a ver a un amigo.
Recuerdo la enorme alegría que me dio al contarme que volvía a la tele, en este caso, a Aragón TV, a presentar informativos, a seguir construyendo su sueño.
Un sueño ahora apagado, pero, sin duda, realizado, en pleno convencimiento, en plena entrega a la profesión en la que hizo lo más difícil: destacar como un gran compañero.
Resulta paradójico que, precisamente, haya sido Javier Ablitas, un periodista y presentador de un perfil humano totalmente parejo a Manuel, quien me haya avisado de su adiós y a través del grupo de Luz, la maquilladora que nos iluminó en los días más duros.
Te has ido demasiado pronto, amigo. Espero que puedas saludar a Luz. Dale también un abrazo de mi parte.
El gran peligro de la era de la Inteligencia Artificial es la pereza cognitiva. Es el mensaje central que he transmitido a los más de 200 asistentes a las jornadas del Plan de Seguridad y confianza digital 4.0 organizadas por el Centro de Formación del profesorado e Innovación Educativa (CFIE) de Ávila.
Creo que no podemos permitir que nuestros jóvenes renuncien al esfuerzo, a la satisfacción de aprender, a la recompensa de hacer algo bello por ellos mismos.
Por eso, llevo tiempo divulgando las investigaciones que realizan equipos de investigadores de todo el mundo sobre las causas de la introducción de la Inteligencia Artificial en la Educación.
Esta preocupación que compartimos todos los educadores parte de dos hechos:
Ante un auditorio lleno de directores de centros educativos y de coordinadores TIC, hablé de estudios que prueban que un uso excesivo de la Inteligencia Artificial, puede ser mejor para el rendimiento inmediato, pero, a largo plazo, horada la capacidad mental de los estudiantes.
Puedes ver la conferencia entera aquí:
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Crear situaciones de aprendizaje motivadoras para nuestros alumnos es algo que habitualmente disfrutamos pues somos profesores y nada es más gratificante que crearlas y ver cómo los estudiantes las siguen y aprenden.
Pero también es verdad que, muchas veces, se convierte en un trabajo que la ley nos complica. Hay que tener en cuenta los contenidos básicos, las competencias específicas y los criterios de evaluación.
Para facilitar la creación de ideas basadas en la LOMLOE, he creado un panel interactivo ayudándome de Gemini y NotebookLM que me da una gran cantidad de ideas. No me sustituye como profesor, pero sí me da un extra cuando siento que se me agotan las ideas.
Os cuento los pasos que hemos dado en el directo del canal del ProfeAlameda, que os dejo abajo por si queréis ver el panel interactivo:
Lo primero es evitar que la inteligencia artificial alucine. Necesitamos una base sólida y legal.
Cuando el «cerebro» ya tiene la ley clara, paso a Gemini.
Aquí es donde mucha gente se pierde. Para que el panel sea útil, la instrucción debe ser precisa. Yo utilizo esta estructura:
El primer resultado casi nunca es perfecto y siempre le doy un toque personal.
Si veo que faltan criterios, le digo: «Busca en la normativa que te he dado y completa la lista». Si el diseño es un lío, le pido que lo organice en tres columnas para que la lectura sea más cómoda en el ordenador.
Aquí aplico el diseño inverso: empiezo por el final para no perder el norte pedagógico.
A la IA también se le agotan las ideas y puede resultar algo repetitiva. Cuando esto ocurre, le pido «variantes creativas». Esto fuerza a la máquina a salir de lo habitual y me propone dinámicas más potentes, como un taller de editores o debates activos.
Espero que te haya gustado. Ya sabes que puedes estar al tanto de todo apuntándote en mi boletín.
Si estuviste en el directo de YouTube, ya sabes que nos metimos de lleno en un problema que todos los docentes compartimos: ¿qué hacemos cuando nos cae encima un informe de la OCDE de casi trescientas páginas? Leerlo entero es inviable, pero ignorarlo es perderse información valiosa.
Hoy quiero rescatar el sistema que compartí con vosotros para «domar» esos textos masivos usando NotebookLM. El objetivo no es que la máquina trabaje por nosotros, sino que nos ayude a filtrar lo importante para que podamos centrar el tiro en lo que de verdad aporta en el aula.
Lo primero es la carga del documento y de otros artículos que nos interesen. En lugar de peinar el texto de arriba abajo, yo prefiero empezar con una representación gráfica. Este mapa nos permite ver de un vistazo los temas clave, como la equidad o la gestión del aprendizaje. Es la mejor forma de identificar dónde está el valor sin tener que navegar por un mar de páginas.
Una vez que localizamos un tema que nos gusta, el «andamiaje cognitivo» fue el ejemplo que usamos, le pedimos al sistema un resumen detallado. Pero aquí viene el truco: esa respuesta la convertimos en una nota independiente. Al trabajar solo con esa nota y desmarcar el informe gigante, evitamos que la herramienta se confunda. Así conseguimos que todo lo que venga después sea mucho más exacto.
Con la información ya seleccionada, llega el momento de crear. Desde presentaciones con una estética atractiva hasta tablas que recogen la evidencia científica que cita el informe. También podemos generar esquemas para explicar conceptos complejos o incluso cuestionarios para que los alumnos pongan a prueba lo aprendido. Todo sale de esa base que hemos filtrado previamente.
Insisto mucho en esto: la tecnología es el punto de partida, nunca el final. La última palabra la tienes tú. Hay que revisar que no haya repeticiones, limpiar el lenguaje de anglicismos innecesarios y, sobre todo, comprobar los datos. Antes de llevar nada a una ponencia o a clase, es obligatorio contrastar porcentajes y conclusiones para asegurar que todo sea correcto.
Aquí está el directo:
Si te gusta mi contenido, no te pierdas mi curso o entra en la membresía utilizando el botón «unirme» en mi canal de YouTube.
Este artículo surge de la pregunta de una compañera sobre qué aplicaciones de Inteligencia Artificial utilizo y para qué. Ella acaba de comenzar a probar la IA con el famoso, aunque no siempre maravilloso, ChatGPT, así que ahí van las cinco que considero imprescindibles. No te hablaré en este artículo de herramientas especializadas, voy a lo básico.
Para mí es la mejor. Empezaría con ella sin dudarlo dos veces. Subes tus propias fuentes, por lo que evitas alucinaciones que otras aplicaciones tienen porque buscan hasta en los más recónditos lugares de internet. Tienes acceso en un mismo lugar a crear pódcast, infografías, presentaciones en PDF, resúmenes, informes, mapas mentales, tarjetas didácticas, cuestionarios o tablas de datos. Todo en una misma pantalla.
Este vídeo te da sólo una idea de su enorme potencial::
En mi canal vas a encontrar vídeos y directos dedicados sólo a que manejes bien esta increíble herramienta de Google.
No salgo de Google, pero es que la combinación de Gemini, el chatbot, y de NotebookLM es para alucinar; de verdad, no he visto maravilla igual. Si usas esta aplicación y aprendes a sacarles partido a sus Gemas, aumentarás tu productividad muchísimo. No estés todo el día diciéndole a la IA lo que quieres: crea gemas, conéctalas a NotebookLM y trabaja mucho mejor.
Utilizo Canva a diario. Mis miniaturas están hechas con Canva, mis presentaciones también; ahora incluso subo los PDF que me da NotebookLM después de un depurado proceso y los modifico aquí. Además, puedes crear actividades interactivas e invitar a tus alumnos. Tiene una versión Pro para profesores e incluso se integra bien con algunos campus virtuales, por ejemplo con Moodle y Google Classroom.
Sobre todo me gusta mucho utilizarlo para investigar y para estar al día sobre los temas que toco en mi asignatura: Lengua Castellana y Literatura. Tiene un buscador académico que rastrea únicamente en fuentes de revistas científicas, por lo que filtra mucho contenido de internet que no está basado en evidencias ni en estudios rigurosos. Me gusta su organización por espacios y la pestaña «aprender», que te guía por cualquier tema. Tiene una versión educativa que puedes lograr con un correo de tu institución a través de este enlace.
Ya sabéis que nunca ha sido santo de mi devoción. Debe ser que cuando estudié su estilo de escritura le cogí manía, pero la verdad es que ha mejorado. Escribe mejor, crea buenos test, edita bien las imágenes y ahora han añadido una función muy práctica: cuando le pides que escriba un correo (yo lo suelo utilizar para temas burocráticos), abre un lienzo con el texto y tú lo puedes editar directamente. Gran mejora, amigos de OpenAI.
Vamos con la sorpresa:
Si eres de los que disfrutan estando siempre al día en su campo de investigación, te aseguro una cosa: no vas a encontrar una aplicación mejor que Elicit. Te encantará también si eres opositor y quieres mejorar tus temas. Busca artículos científicos, resume lo más importante, extrae las metodologías, los resultados, las limitaciones… muy, muy práctico.
Si te interesa hacerte una cuenta en esta aplicación, te invito a utilizar este enlace. Es una forma de apoyar mi trabajo.
Gracias por llegar hasta el final, en los tiempos que corren no es nada fácil.
Te agradezco muchísimo tu apoyo y seguimiento a mi canal de YouTube http://www.youtube.com/@ProfeAlameda
Para que un texto sea auténtico es fundamental vigilar el vocabulario, la estructura, la gramática y el tono. Y, por supuesto, haberlo escrito tú.
El primer paso consiste en purgar los anglicismos corporativos. Reduce términos como «desbloquear», «navegar» o «sumergirse». Es mejor usar palabras naturales: aprovechar, entender o descubrir.
Huye de la grandilocuencia. La inteligencia artificial adorna la realidad con figuras vacías como «un rico tapiz» o «un faro de esperanza». Ve al grano: cuenta qué ha pasado y qué has aprendido. No uses emojis si no aportan nada. El cohete o la bombilla restan seriedad.
Dos fallos estructurales delatan a la máquina:
La tecnología repite fórmulas rígidas que debes evitar:
Evita los resúmenes escolares. Las muletillas como «en conclusión» o «en resumen» son síntomas de pánico al cierre. Termina con una idea potente o una llamada a la acción. No repitas lo que el lector acaba de leer.
Con estos consejos tendrás un texto natural libre, en principio, de IA.
La llegada de la inteligencia artificial (IA) a las aulas ha provocado un choque entre la rapidez de las máquinas y la pausa que exige el aprendizaje humano. Un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), 247 páginas con la vista puesta en 2026, alerta sobre una realidad preocupante: la «pereza cognitiva». El documento sugiere que la prisa por obtener resultados inmediatos daña la forma en la que construimos el conocimiento y pone en peligro el desarrollo intelectual de los alumnos.
El informe distingue entre completar un ejercicio y adquirir una habilidad. Existe la tendencia a dar por bueno el éxito educativo solo por la calidad del producto final. Es el «espejismo del falso dominio». Los datos indican que un trabajo impecable redactado por una máquina suele ser el síntoma de un aprendizaje inexistente.
El efecto en la memoria es grave. Según los estudios citados, los estudiantes que delegaron sus deberes en la IA solo recordaron el 12 % del contenido, frente al 90 % de quienes trabajaron de forma autónoma. Los alumnos admitieron que se sienten ajenos a sus propios trabajos; una desconexión que rompe el vínculo entre el estudiante y el saber.
Un estudio realizado en Turquía con alumnos de matemáticas sirve de aviso para los centros educativos. El uso de modelos de lenguaje elevó los resultados al instante, pero, en cuanto se retiró la tecnología, el rendimiento de los estudiantes cayó un 17 % por debajo de su nivel inicial.
Es el «efecto muleta». La tecnología puede atrofiar la capacidad intelectual al eliminar el esfuerzo necesario para resolver un problema complejo. El cerebro se acostumbra a un atajo que evita fases críticas como el diagnóstico o la corrección de errores. Sin este ejercicio, la IA deja de ser un apoyo y se convierte en una prótesis que debilita el pensamiento.
La IA también afecta a la creatividad. Una investigación de Dosy y Hauser (2024) revela una consecuencia inesperada: la homogeneización de las ideas.
La máquina ofrece lo que es estadísticamente más probable. Al depender de los mismos modelos, el pensamiento original se pierde en favor de una calidad estándar que limita la capacidad de crear visiones nuevas.
Para frenar esta deriva, el informe propone un «modelo socrático». La clave es que la IA deje de ser un oráculo que da respuestas y se convierta en un tutor que guíe al alumno mediante preguntas.
Plataformas como «Socratic Playground» demuestran que es posible configurar la tecnología para que detecte errores y obligue al estudiante a recuperar lo que ya sabe para poder avanzar. En este modelo, la máquina no sustituye al alumno, sino que le ayuda a alcanzar su propia autonomía.
La educación del futuro debe centrarse en la responsabilidad del alumno ante la máquina. Si la IA puede fabricar el producto, el profesor tiene que evaluar el proceso.
El diseño de las clases debe apoyarse en tres pilares:
¿Estamos delegando la tarea o nuestra capacidad de pensar? La IA no puede ser un sustituto. Ante cada pantalla, la pregunta sigue vigente: ¿queremos mejorar nuestra autonomía o dejar que el razonamiento se desvanezca por la comodidad del algoritmo?
Si te interesa el tema, te recomiendo que mires este curso, comienza en marzo y te ayudará muchísimo:
Dominar las reglas de puntuación en español suele ser una tarea árida basada en la repetición de ejercicios y en el hábito lector. La arquitectura invisible de un texto, que depende de comas y puntos bien colocados, es un desafío para los estudiantes. Sin embargo, un estudio de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) revela que la interacción con programas de chat o «chatbots» es positiva para la mejora de la escritura.
El estudio es de 2021, pero no quería dejar de compartirlo contigo. Es una pena, pero muchos de estos trabajos no llegan a todos los docentes y así pongo mi granito de arena. ¡Vamos a por ello!
La investigación dividió a los alumnos en dos grupos para medir el impacto real de la tecnología. El primero practicó mediante un programa de chat con una narrativa conversacional, mientras que el segundo utilizó un cuaderno de ejercicios convencional en formato digital (PDF). Aunque ambos partían de un nivel de conocimiento similar, quienes interactuaron con la inteligencia artificial lograron una mejora notable y estadísticamente relevante.
En la prueba final, el grupo que usó el «chatbot» obtuvo una media de 32 puntos frente a los 28 del grupo de control. El progreso más destacado se observó en estructuras complejas, como el uso de la coma en oraciones subordinadas, la jerarquía del punto y coma o la función explicativa de los dos puntos. Estos datos sugieren que el formato interactivo ayuda a asimilar normas que en el papel resultan abstractas.
Más allá de las calificaciones, los alumnos destacaron la sensación de acompañamiento. A diferencia de los métodos estáticos, donde el estudiante debe esperar días para conocer sus errores, el programa ofrece respuestas al instante. Esta interacción constante evitó la sensación de aislamiento típica del aprendizaje virtual y mantuvo la motivación durante el proceso.
Los investigadores consideran que este «reacción en tiempo real» es determinante para fijar el conocimiento. Al corregir un error en el mismo momento en que se comete, se evita que el alumno asimile estructuras incorrectas. El «chatbot» actúa como un tutor que no juzga y que está disponible en todo momento, eliminando la frustración del bloqueo frente al folio en blanco.
La eficacia de esta herramienta reside en el microaprendizaje o «microlearning». El sistema fragmenta el contenido en unidades mínimas de información, llamadas también «nano-cápsulas», que se consumen en sesiones rápidas de entre uno y diez minutos. Este formato permite que el alumno practique en cualquier lugar —aprovechando trayectos o descansos— y evita el agotamiento mental que producen las lecciones extensas.
Según el estudio, este enfoque aumenta la retención de datos en un 20%. La investigación recoge las conclusiones de un análisis previo de Schroeder, donde se confirma que los agentes pedagógicos virtuales mejoran el aprendizaje al simular una interacción humana que facilita la concentración. Al presentar la puntuación como un diálogo y no como una imposición normativa, el esfuerzo percibido por el estudiante es mucho menor.
El hallazgo más relevante para el sector educativo es la sencillez técnica detrás de este éxito. El estudio demuestra que no hace falta ser programador ni experto en informática para crear estos tutores virtuales. Los docentes utilizaron herramientas intuitivas de diseño visual basadas en el sistema de «arrastrar y soltar».
Esta facilidad técnica permite a cualquier profesor diseñar sus propias lecciones personalizadas, adaptando el lenguaje y los ejemplos a las necesidades específicas de su clase. El éxito de este experimento en la UNED abre la puerta a transformar otras áreas del conocimiento mediante sistemas que, lejos de sustituir al docente, funcionan como una extensión de su capacidad para guiar a cada alumno a su propio ritmo.
Vázquez-Cano, E., Mengual-Andrés, S., & López-Meneses, E. (2021). Chatbot to improve learning punctuation in Spanish and to enhance open and flexible learning environments. International Journal of Educational Technology in Higher Education, 18, Article 33. https://doi.org/10.1186/s41239-021-00269-8